El ingreso de termos de contrabando encendió una fuerte advertencia desde la industria nacional. Según explicó Martín Nadler, dueño de Lumilagro, estos productos no solo afectan al mercado argentino, sino que también podrían representar un riesgo para la salud.
Las declaraciones fueron realizadas en el programa La Fábrica Podcast, donde el empresario detalló la situación actual del sector. De acuerdo a los datos que brindó, en Argentina se consumen alrededor de 4 millones de termos por año en una población donde el mate es una tradición extendida. Sin embargo, señaló que una cifra similar también se importa en Bolivia, donde el consumo de mate es mucho menor, lo que genera sospechas sobre el circuito comercial y el contrabando hacia el país.
El principal problema, indicó, radica en la calidad de los materiales. “Estos termos están hechos con acero de la serie 200, que contiene manganeso, un material utilizado en caños de escape o estructuras, no apto para estar en contacto con bebidas calientes”, advirtió. En cambio, explicó que los termos seguros utilizan acero de la serie 300, con níquel, que evita la liberación de metales nocivos.
Además, remarcó que muchos de estos productos ingresan sin controles sanitarios y no pasan por organismos regulatorios como la ANMAT, por lo que su comercialización está prohibida en Argentina.
Otro punto crítico es la falsificación: algunos termos imitan marcas reconocidas y se venden a precios más bajos, lo que lleva a muchos consumidores a optar por estas opciones sin conocer los riesgos. “Hoy, uno de cada cuatro argentinos podría estar tomando mate con un termo potencialmente tóxico”, sostuvo Nadler, y advirtió que la exposición prolongada podría generar problemas de salud a largo plazo.







