A tres años y tres meses de la muerte del ministro de Desarrollo Social, Juan Carlos Rojas, no se tiene certezas de cuál fue la causa del deceso. Fracasó el ateneo médico realizado en la provincia de Córdoba, en el que se pretendía determinar la etiología de la muerte del funcionario provincial.
La Justicia aún no logró establecer con certeza cómo ocurrió el hecho. La junta interdisciplinaria realizada el viernes 13 de marzo, reunió a todos los peritos que intervinieron en la causa. Sin embargo, no hubo un dictamen unánime, por lo que las tres hipótesis que se manejaban desde el inicio de la investigación continúan vigentes: homicidio, muerte accidental y homicidio preterintencional.
La hipótesis del homicidio cobró fuerza luego de la segunda autopsia que concluyó que Rojas tenía un traumatismo craneoencefálico grave con hematoma subdural, lo que fue determinado por cinco médicos del Cuerpo Interdisciplinario Forense de la provincia y, posteriormente, ratificado por peritos de la Corte Suprema de Justicia de la Nación en base a las lesiones que presentaba, con intervención de terceros.
Sin embargo, peritos de la provincia de Córdoba sostienen que no puede descartarse la muerte accidental y que algunas de las lesiones son compatibles con una caída.
En cuanto a la hipótesis del homicidio preterintencional, sostiene una agresión que derivó en la muerte sin que ese haya sido el propósito, con la posible participación de más personas.
En tanto, se pretenderá avanzar con la reconstrucción del hecho, lo que se concretaría en los primeros días de abril, aunque a ciencia cierta se desconozca cómo murió el gremialista.







