Horas después de ser liberado de El Rodeo 1, el gendarme argentino Nahuel Gallo aterrizó esta madrugada en el aeropuerto internacional de Ezeiza tras 448 días de permanecer cautivo como rehén del régimen de Nicolás Maduro, en Venezuela.
Al pie del avión estuvieron su pareja, María Alexandra Gómez, y su madre, Griselda Heredia.
La llegada de Gallo estuvo cargada de emotividad. Apenas salió vestido con el uniforme de fajina, el gendarme pudo abrazar a su hijo y se fundió en un abrazo con su pareja. Luego, su madre, Griselda lo abrazó, lo besó y lloró con una mezcla de alivio, tras la espera que tuvo que soportar en Catamarca.

La madre del gendarme llegó a Buenos Aires junto con el gobernador Jalil, quien la trajo en un vuelo especial, apenas se confirmó que el hijo estaba de regreso a la Argentina.
Los principales funcionarios del gobierno de Javier Milei estuvieron a cargo del operativo de bienvenida. “Lo recibimos como se merecía”, dijo la senador y ex ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.









