La advertencia de que “lo peor está pasando para las pymes argentinas” marca el tono de las declaraciones de Mauro González, presidente de la Confederación PYME, durante una entrevista González describió la situación del sector como crítica y señaló que, en los últimos dos años cerraron más de 36.000 kioscos en el país y se perdieron 72.000 empleos directos, en un contexto de caída general del consumo y aumento de los costos fijos.
“Estamos hablando de más de 36.000 mil kioscos en toda la República Argentina. Estamos hablando de más de 72 mil puestos de trabajo que se perdieron. No se detiene”, afirmó González. Insistió en que el fenómeno atraviesa todos los sectores productivos e impacta tanto en la industria como en el pequeño comercio barrial.
González destacó la gravedad de la retracción del consumo y sus consecuencias para los comercios de cercanía. “El kiosquero vende productos argentinos y productos importados. Hoy la crisis pasa por otro lado, pasa por la pérdida de poder adquisitivo, pasa porque hoy no tenemos consumidor, no tenemos quien compre”, puntualizó el presidente de la Confederación PYME.
Consultado sobre la posibilidad de reconvertir los negocios, fue contundente: “No podés reconvertirte en nada si vos no tenés consumo. No es que no vendés solamente en el kiosco, no vendés en el almacén, no vendés en la farmacia, no vendés en la verdulería. Entonces esa reconversión no existe en este momento”.
Agregó que, como consecuencia del cierre, algunos dueños de kioscos recurren a alternativas informales: “Lo que estamos viendo es, en ese cierre, lo que sucede es que empiezan a irse a la marginalidad, empiezan a vender en Internet, desde su casa”.
Fuente: Infobae







