La situación de Nahuel Gallo, gendarme argentino detenido en la cárcel Rodeo Uno de Venezuela desde hace quince meses, causa preocupación entre sus familiares y organizaciones humanitarias. Su esposa, María Alexandra Gómez, y destacó que el detenido está aislado, incomunicado y no recibe asistencia médica ni consular. Además, Gallo participa en una huelga de hambre junto a más de doscientos presos políticos para reclamar intervención internacional.
“Nahuel sigue aislado e incomunicado”, afirmó Gómez. Indicó que la familia no mantiene contacto directo y sólo obtiene información a través de terceros. Agregó: “Nahuel nunca tuvo asistencia médica, consular ni abogados que puedan hablar con nosotros y decirnos: ‘Está bien de salud’”. Gómez calificó la falta de información y apoyo como una situación gravísima, y remarcó la angustia que produce desconocer su estado actual.
La protesta de Gallo forma parte de un reclamo colectivo en la prisión venezolana. “Nos llegó el rumor cuando dijeron que había cien personas adheridas a esta huelga de hambre, pero no teníamos la confirmación de Nahuel. Pero ayer sí”, precisó Gómez. Según familiares de otros internos, la exigencia es clara: “Nahuel solamente va a levantar la huelga de hambre si recibe asistencia consular y la visita de la Cruz Roja Internacional. Esto es un pedido que están haciendo todos los extranjeros que aún quedan en ese recinto”.
El intercambio de información entre familiares de detenidos es el único canal activo frente a la incomunicación oficial. “Mi mamá está en Venezuela, siempre va los viernes, sábado y domingo, porque son los días en los que se puede ingresar visitas. Hablamos con familiares de otros presos y les pedimos: ‘Si ven al argentino, díganle que su país está luchando por él, que su hijo está bien, que estamos acá afuera’”, relató Gómez. Añadió: “Es una cadenita que se ha ido haciendo durante muchísimo tiempo, personas que estamos en la misma situación”.







