En el corazón de la Chaya2026, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, se sumó a la celebración popular y vivió la fiesta como una riojana más: con harina en el rostro, sonrisas y el espíritu chayero intacto.
Desde el sector de plateas, la titular del Senado fue recibida con respeto y entusiasmo por el público presente, que supo acompañar su llegada en un clima de total paz, armonía y orden. No se registraron incidentes, en una noche donde predominó la convivencia y el disfrute colectivo.
Antes, la vicepresidenta Victoria Villarruel realizó este sábado una visita oficial a La Rioja, donde compartió actividades con el gobernador Ricardo Quintela, una de las principales referencias del peronismo y opositor al actual gobierno nacional.
Las imágenes del encuentro mostraron a Villarruel junto a Quintela y a otros dirigentes provinciales, entre ellos la vicegobernadora Teresita Madera y legisladores nacionales del peronismo. El gesto no pasó desapercibido en un contexto de fuerte tensión política y con la relación entre la vicepresidenta y el Ejecutivo prácticamente rota.

La Rioja es, además, uno de los distritos que el peronismo logró retener tras el cambio de signo político a nivel nacional y también el territorio de origen del clan Menem, hoy con peso específico dentro del oficialismo libertario. El presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y su primo Eduardo “Lule” Menem mantienen un vínculo directo con Karina Milei, con quien Villarruel mantiene una relación de abierta confrontación.
Amparada en su rol institucional como presidenta del Senado, la vicepresidenta viene desplegando una agenda propia en distintas provincias, sin discriminar por alineamientos partidarios. En ese marco, también visitó la Catedral riojana y el Santuario de San Nicolás de Bari, donde se reunió con el obispo Dante Braida. La dimensión religiosa volvió a ocupar un lugar central en su recorrida, en línea con un discurso que suele combinar federalismo, nacionalismo y fe católica.







