Después del 25 de mayo de 1810, Montevideo se convirtió en un centro de resistencia realista contra Buenos Aires, a diferencia de la mayoría del interior de la Banda Oriental liderada por José Gervasio Artigas. Desde Montevideo los realistas empezaron a meterse por los ríos interiores con la idea de evitar que llegaran recursos a la Banda Oriental para atacar Montevideo; se excedieron y, yendo por el Paraná, llegaron a saquear San Pedro y San Nicolás. Ante esta situación, el Gobierno de Buenos Aires le encomienda a San Martín -que había llegado desde Inglaterra hacía poco y había recibido un cargo militar- que enfrentara la situación.
José salió para la ciudad de Santa Fe a fines de enero de 1813 a cruzar a los realistas. Desde Rosario le informaron que las flotas realistas habían recalado frente al Convento de San Carlos en San Lorenzo y que al día siguiente planeaban saquearlo como ya habian hecho con otras ciudades. San Martín apuró el tranco, llegó al convento y entró con sus granaderos por una puerta alternativa que no era visible desde el río.
Febo asomaba la mañana del 3 de febrero y los realistas se empezaron a acercar a la costa. José miraba y sacaba cuentas: los realistas duplicaban a sus hombres. Da la orden de esperar detrás del convento mientras los realistas avanzan. A unos cien metros del convento, dos tropas al mando de San Martín y Justo Bermúdez salen al cruce. Empieza el enfrentamiento. San Martín cae y queda en el piso con su caballo encima (así lo imaginaron @phfabianhz y @ramiroghigliazza en la imagen que acompaño). Tratan de matarlo, pero los granaderos Baigorria y Cabral le salvan la vida. San Martín se reincorpora y con Bermúdez hacen retroceder a los realistas.
Después de asegurarse de que los enemigos se alejaran, de repasar los muertos y asistir heridos, José escribió: “me arrojo a pronosticar que este escarmiento será un principio”. Batallaría durante años contra los realistas y se eternizaría como un libertador. El “escarmiento” de San Lorenzo, si bien no fue un combate de grandes proporciones, fue el inicio de la épica.







