La crisis que vive el sector yerbatero de Misiones como consecuencia de las medidas del gobierno nacional se profundiza con precios de hasta 180 pesos por kilo. Productores advierten sobre quiebre de la cadena de pagos, sobrestock y un posible paro de cosecha, mientras crece el riesgo de un nuevo conflicto social. “Hoy estamos más cerca que lejos del estallido que originó el tractorazo”, afirmó Sebastián Oriozabala, exministro del Agro.
La autoconvocatoria de productores yerbateros realizada el pasado viernes en Campo Viera volvió a exponer la profundidad de la crisis que atraviesa el sector, con precios por debajo de los costos, ruptura de la cadena de pagos y un escenario de sobreoferta que amenaza con agravarse cuando comience la zafra gruesa.
La reunión, impulsada por asociaciones de productores, reflejó además el limitado margen de acción del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) tras la quita de sus principales facultades.
El exministro del Agro de Misiones, Sebastián Oriozabala, explicó que la convocatoria surgió desde las propias organizaciones que integran el esquema de representación del organismo. “El INYM está integrado por distintos directorios, que entre otros sectores representa la producción. La producción está de algún modo representada al mismo tiempo en sus cargos electivos, para ver quiénes son los que van a estar en ese directorio por la producción, por asociaciones civiles en términos generales”, señaló.

Detalló que existen asociaciones con base en el sur de la provincia, San Ignacio, Andresito y el Alto Uruguay, entre otras, que eligen a sus representantes ante el directorio.
Consultado sobre el rol concreto de esos directores, Oriozabala fue contundente al describir el contexto actual: “Sabemos que la facultad del INYM ya no existe directamente, fueron derogadas. Entonces convocaron para ver qué puede hacer este INYM, de qué correlación de fuerzas ellos pueden de algún modo convocar y llevar a fin de que el presidente del INYM vaya a tomar alguna decisión, cosa que no creo que suceda, pero esa es la expectativa”.
Según relató, de la reunión participaron entre 50 y 60 personas y se evaluaron distintas medidas frente a una situación que definió como “crítica”.
El exfuncionario advirtió que la cadena de pagos del sector se encuentra profundamente quebrada, incluso en instituciones de peso. “Sabemos que se ha quebrado la cadena de pagos en el sector yerbatero profundamente, y con instituciones importantes, privadas y con perfil de cooperativa. Tenemos empresas cooperativas grandes como Andresito, una cooperativa posicionada a nivel nacional en la comercialización de yerba, en una situación crítica”, afirmó.
En la misma línea, confirmó que esa cooperativa todavía no normalizó su operatoria tras el cese de pagos a productores que trascendió en diciembre de 2025: “Todavía no volvieron a confirmar la compra y el pago de la yerba a los productores. Todo eso todavía no se ha solucionado”.

Frente al discurso oficial sobre el crecimiento de las exportaciones, Oriozabala relativizó su impacto real en el mercado interno. “En el año 2024 hubo un récord histórico, más cerca de mil millones de kilos de hoja verde. Esto representó un incremento muy alto, con una caída de las ventas en 2025 y también en 2024 con respecto al 2023. Todavía no hemos llegado a los valores de comercialización de yerba molida del año 2023”, explicó.
Si bien reconoció un aumento en los envíos al exterior, aclaró que “las exportaciones no representan un movimiento grande de yerba”.
En términos históricos, precisó que el mercado externo pasó de representar entre el 12% y 13% del total a alrededor del 16%, pero insistió en que sigue siendo un volumen reducido. A esto se suma un fuerte sobrestock. “Nos encontramos con un volumen de yerba y con un sobreestockeo que ronda los 200 millones de kilos de yerba canchada, que es un volumen muy alto. Por eso se hablaba ya en la zafriña de un precio bajo y se está hablando que para marzo, abril, cuando arranque la zafra gruesa, siga cayendo el precio de la yerba”.
Actualmente, el valor que percibe el productor ronda los 180 pesos por kilo puesto en secadero, muy por debajo de los costos estimados. Oriozabala precisó que “la matriz de costo del INYM establece hoy que un kilo de yerba puesta en secadero debería estar en 460, 470 pesos”.
La brecha generó una fuerte discusión con el sector industrial. “Los industriales dicen que esa matriz de costo está hecha sobre 5.000 kilos de yerba por hectárea, que es el promedio general de la provincia, y sostienen que no puede ser sobre esa base porque terminan siendo costos muy altos”, explicó. En contrapartida, remarcó que “el pequeño productor de la provincia de Misiones con 10 o 15 hectáreas obviamente no tiene las mismas condiciones” que las grandes industrias, que cuentan con cosechadoras y plantaciones de alto rendimiento.
Crecen los rumores de paro de cosecha
Ante este escenario, volvió a tomar fuerza la posibilidad de un paro de cosecha como medida de presión. Oriozabala consideró que “podría llegar a ser una medida que cambie esa relación de precio si realmente tiene una suficiente adhesión. Eso va a hacer que se consuma el sobrestockeo que hay hasta marzo y desde ahí en adelante empieza a haber una puja por la necesidad de una cosecha gruesa de materia prima”, analizó. Sin embargo, advirtió sobre las limitaciones reales de los productores para sostener una medida de fuerza de esta magnitud.
“La situación es esa. Estamos en una economía en recesión, todavía con inflación, en una situación crítica. El productor necesita ir al supermercado a comprar la comida para llevar a su casa. No estamos hablando de cambiar la camioneta, estamos hablando de que necesita el ingreso”, argumentó. En ese sentido, mencionó que muchos productores llegan a marzo con ingresos mínimos tras una zafriña escasa o una cosecha en octubre del año pasado, lo que dificulta cualquier paro prolongado.
Finalmente, al ser consultado sobre si el sector se acerca a un nuevo estallido similar al tractorazo del 2001, Oriozabala fue categórico. “Yo creo que hoy estamos más cerca que lejos. Pero no es una cuestión de la yerba exclusivamente, es una cuestión de la economía nacional y provincial. Estamos con un nivel de despido muy grande, con cierre de empresas y comercios”, advirtió.
“Para el actual gobierno nacional no existe Misiones, no existe Chaco, no existe Corrientes, no existen las economías regionales argentinas”, lamentó.








