Julio Iglesias fue denunciado por agresiones sexuales a dos extrabajadoras de sus mansiones de República Dominicana y Bahamas, durante 2021, según publicaron dos medios españoles. La investigación, publicada por eldiario.es en colaboración con Univision Noticias, presentaron los testimonios de una empleada del servicio doméstico y a una fisioterapeuta que aseguran haber desempeñado su labor en régimen interno en las residencias del artista.
Las mujeres le presentaron a los medios una serie de documentación que respaldan su relación laboral con el compositor español como, por ejemplo, documentos laborales, fotografías, grabaciones, mensajes de WhatsApp, registros de llamadas y solicitudes de permisos migratorios de Julio Iglesias al gobierno de España, de Bahamas y de República Dominicana.
En el relato de ambas empleadas detallan haber sufrido agresiones sexuales como “penetraciones sin consentimiento, bofetadas, vejaciones y humillaciones laborales sistemáticas a ellas y a otras empleadas”, indican los medios. Al mismo tiempo, una de las ellas asegura que era obligada a realizarse pruebas médicas como revisiones ginecológicas, test de embarazo y exámenes para detectar enfermedades de transmisión sexual, como VIH.
Una de las mujeres se refiere a la residencia de Julio Iglesias en Punta Cana, en República Dominicana, donde el artista de 77 años pasa parte del tiempo, como “la casita del terror”.
Según relató y se lee en el artículo que lleva la firma de cinco periodistas, era llamada con frecuencia a la habitación del artista tras finalizar la jornada laboral, y fue agredida con penetraciones no consentidas, bofetadas y vejaciones físicas y verbales. “Me sentía como un objeto”, relató.
Estos episodios se producían, según su versión, casi siempre con la presencia y participación de otra empleada que ocupaba un puesto jerárquicamente superior.
Además, la otra, que trabajó como fisioterapeuta personal, asegura haber recibido besos forzados y tocamientos en el pecho en contra de su voluntad, tanto en la playa como en la piscina de la villa de Punta Cana. También denuncia humillaciones públicas, insultos y un trato intimidatorio durante su jornada laboral.
En el artículo detallan que el cantante no respondió hasta el momento a ninguno de los intentos por contactar con él o sus representantes legales. Por su parte, la Agencia EFE también trató de obtener la versión del entorno del Iglesias, pero no hubo respuestas.








