Con un acuerdo de último minuto, Europa se compromete a financiar a Ucrania con un préstamo sin intereses de US$ 105.000 millones hasta 2027, asegurando su estabilidad económica y militar en medio de la guerra con Rusia.
Europa ha logrado salvar su credibilidad con un acuerdo crucial para Ucrania, que recibió un préstamo sin intereses de US$ 105.000 millones hasta 2027. Este acuerdo, alcanzado en una jornada de intensas negociaciones, se considera un triunfo para la Unión Europea (UE), que evitó una división interna y demostró unidad en su apoyo a Ucrania frente a la invasión rusa.
El préstamo tiene como objetivo evitar que la economía y el ejército ucranianos enfrenten un colapso debido a la falta de financiación. A pesar de que no se logró el acuerdo sobre el uso de activos congelados de Rusia, una idea planteada desde el inicio de la guerra, la UE avanzó en un compromiso firme de apoyo financiero para Ucrania, que incluye la posibilidad de usar los activos rusos inmovilizados para financiar el préstamo en el futuro.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, expresó su gratitud por el acuerdo, destacando que los fondos proporcionarán a Ucrania la seguridad financiera necesaria para resistir los avances rusos en el campo de batalla y continuar su lucha. En su mensaje en X, Zelensky subrayó la importancia de que los activos rusos permanezcan congelados y de haber recibido una garantía financiera por parte de la UE para los próximos años.
El acuerdo se alcanzó en un contexto de creciente presión para Ucrania, que enfrentaba un déficit de financiación de US$ 160.000 millones en los próximos dos años. La UE pretendía cubrir dos tercios de esta cantidad, con una financiación significativa para asegurar la estabilidad fiscal del país mientras continúa la guerra.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, también envió un mensaje contundente a Moscú, destacando que Europa apoya a Ucrania «hoy, mañana y mientras sea necesario». Este acuerdo se suma a los esfuerzos diplomáticos de la UE, que ha logrado mantener su unidad a pesar de los desafíos internos y las diferencias sobre cómo abordar el conflicto con Rusia.
Por otro lado, el acuerdo de financiación también incluyó un acuerdo para que Ucrania no tuviera que devolver ni un centavo del préstamo hasta el final de la guerra. Esto proporciona a Ucrania la oportunidad de mantener sus operaciones militares y sociales sin la presión inmediata de la deuda, un aspecto clave en su supervivencia económica durante el conflicto.







