Las tareas, a cargo del personal de la Policía Ambiental municipal, arrojaron un saldo de unos 300 vecinos y comerciantes notificados durante las últimas semanas tras ser detectados arrojando residuos, escombros y restos de comida en la vía pública o en predios no habilitados.
Desde el área de control ambiental informaron que las inspecciones se multiplicaron en frecuencia y personal desplegado, valiéndose del soporte del Centro de Monitoreo municipal e inspecciones presenciales derivadas de las denuncias de frentistas.
Las autoridades recordaron que arrojar basura en espacios no permitidos constituye una contravención contemplada en el Código Municipal de Faltas y normativas ambientales vigentes. Asimismo, remarcaron la obligatoriedad de utilizar los cestos domiciliarios y respetar las frecuencias de recolección que difunde la Secretaría de Ambiente a través de sus canales oficiales. En cuanto a la presencia de contenedores colectivos en la vía pública, aclararon que funcionan como un complemento del sistema y su permanencia depende del cuidado que reciban en cada barrio.
Montos y procedimiento sancionatorio
Respecto a las actuaciones administrativas, precisaron que una vez labrada el acta, los notificados cuentan con un plazo perentorio de tres días hábiles para elevar su descargo formal ante el Juzgado de Faltas Municipal.
Una vez en dicha instancia, el juez evalúa las agravantes del caso:
- Montos mínimos y máximos: Las multas parten de los $150.000 y pueden alcanzar los $500.000.
- Factores de incremento: La reincidencia, la falta de comparecencia ante el juzgado y el volumen de los desperdicios arrojados inciden de manera directa en el valor final de las unidades de multa aplicadas.
Reincidencia en la zona norte
Una de las postales más complejas recopiladas por las cuadrillas de Seguridad Ambiental se registró en el cruce de Avenida Choya y Los Terebintos. Pese a que el municipio había ejecutado semanas atrás un abordaje integral que incluyó limpieza masiva, colocación de cartelería, reforestación e instalación de contenedores en ochavas, un relevamiento detectó la reaparición de grandes volúmenes de escombros, restos de poda, neumáticos y materia orgánica en descomposición.
Frente a este escenario que genera insistentes reclamos de los vecinos linderos, las autoridades hicieron un llamado a la responsabilidad colectiva y a la radicación de denuncias para frenar el impacto ambiental en las periferias de la ciudad.
Datos clave del operativo ambiental
- Organismo de control: Policía Ambiental de la Municipalidad de la Capital.
- Infractores notificados: Alrededor de 300 comerciantes y frentistas.
- Rango de multas: De $150.000 a $500.000.
- Plazo de descargo: 3 días desde la notificación formal en el Juzgado de Faltas.
- Zona crítica: Avenida Choya y Los Terebintos.








