Una fuerte controversia se desató en la ciudad de Barranqueras, provincia de Chaco, luego de que la intendente Magda Ayala emitiera un memorándum oficial para prohibir que los agentes municipales tomen mate, ingieran alimentos o realicen actividades comerciales en sus puestos de trabajo durante el horario de atención al público.
Según los puntos centrales de la medida dispuesta por el Ejecutivo comunal, la restricción busca garantizar un mayor orden, formalidad y profesionalismo en la atención diaria a los ciudadanos, advirtiendo además que aquellos empleados que incumplan con esta directiva de convivencia laboral se exponen a recibir sanciones disciplinarias.
La decisión generó un intenso debate en la administración local entre quienes defienden la necesidad de optimizar los estándares de atención y los sectores gremiales y trabajadores que cuestionaron la rigurosidad de la prohibición sobre una de las costumbres más arraigadas de la jornada laboral.

La intendente de Barranqueras, Magda Ayala, explicó los motivos detrás de la decisión de restringir el consumo de mate en las oficinas municipales, una medida que generó repercusiones entre los trabajadores y vecinos de la ciudad. Según indicó, la disposición surgió a partir de reclamos de contribuyentes que cuestionaron las demoras en la atención al público.
Durante una entrevista, la jefa comunal señaló que la decisión no fue tomada de manera repentina, sino después de varios meses de conversaciones con los distintos sectores de la administración municipal.
“Hace un par de meses vinieron algunos vecinos porque estaban haciendo largas filas y estaban muy enojados porque podían observar que en la atención al público había muchos mates”, relató Ayala.
La intendente explicó que los reclamos fueron realizados tanto mediante presentaciones escritas como personalmente en las oficinas municipales. Según precisó, al menos cinco vecinos se acercaron para expresar su malestar por las demoras.
Ayala recordó uno de los planteos recibidos por parte de los contribuyentes, quienes cuestionaron la demora para completar trámites o pagar sus impuestos.
“Yo vengo a las 7 de la mañana para pagar mis impuestos y son las 10 de la mañana y todavía no me pueden atender”, citó la intendenta al reproducir las quejas de los vecinos.
En ese sentido, sostuvo que los trabajadores municipales deben garantizar una atención adecuada, especialmente porque los recursos que permiten realizar intervenciones en los barrios provienen, en parte, de los aportes de los contribuyentes.
“Me parece muy importante el respeto y la solidaridad, no solamente de los trabajadores municipales, sino también de aquel vecino que va a hacer su trámite”, expresó.
La jefa comunal indicó que, antes de implementar la disposición, se mantuvieron conversaciones con los responsables de diferentes áreas para modificar estas prácticas. Sin embargo, aseguró que los pedidos no tuvieron el resultado esperado.
“Era importante hacer un instrumento que nos permita ordenar”, explicó.
Uno de los puntos que Ayala buscó aclarar es que la medida no implica una prohibición absoluta de tomar mate durante toda la jornada laboral.
Según explicó, la restricción está dirigida principalmente a los sectores de atención al público y busca evitar que el consumo de mate interfiera con la prestación del servicio.
“Cuando estamos atendiendo al público, ese matecito que está arriba pueda estar resguardado, guardadito, para cuando no hay ningún vecino, ningún contribuyente, no haya absolutamente nadie”, sostuvo.
De esta manera, señaló que los trabajadores podrán tomar mate, beber agua o realizar sus pausas habituales siempre que no afecten la atención de las personas que concurren al edificio municipal.
Además, recordó que el horario de trabajo en esas dependencias se extiende de 7 a 13 horas.
La intendente también reconoció que dentro de las oficinas existen empleados que cumplen tareas administrativas y no necesariamente atienden directamente a los contribuyentes.
Consultada sobre la reacción de los empleados municipales, Ayala reconoció que la medida generó diferentes opiniones.
“Como todos, hay sectores a los que les gusta, hay otros sectores a los que no, pero me parece que debemos respetarnos entre todos”, manifestó.
Asimismo, aseguró que los trabajadores conocían los reclamos porque la situación había sido abordada en distintas oportunidades.
“Nosotros varias veces los llamamos, les dijimos que esto no hay que hacer, que hay que tratar de tener ese respeto también por el vecino, por el contribuyente”, afirmó.
En ese sentido, insistió en que la decisión forma parte de un proceso orientado a ordenar el funcionamiento de las oficinas municipales y mejorar la calidad del servicio.
“No fue de un día para otro, pero también en algún momento, a través de la escucha, tenemos que tomar algunas determinaciones”, concluyó.








