Dolph Lundgren, entre experto en artes marciales, científico y actor

+ Leído

El 3 de noviembre de 1957, en Estocolmo, Suecia, nacía un hombre que demostró que el cuerpo y la mente no son enemigos, ese día llegaba al mundo Dolph Lundgren, la amalgama perfecta entre experto en artes marciales y científico… y actor.

Bautizado con el nombre de Hans Lundgren, su infancia fue un clavario en manos de un padre que se manejaba como un déspota. Karl Hugo Johan Lundgren era un ingeniero y economista del gobierno sueco que pretendía un hijo superdotado, Hans, tímido y asmático no llenaba sus expectativas. El abuso verbal se transformó en físico cuando Hans solo tenía 3 años. Karl solía propinarle descomunales golpizas a Hans y a su madre Sigrid Birgitta Tjerneld, una sumisa y atormentada profesora de idiomas. Aquel maltrato psicológico y físico, lejos de quebrarlo, encendió en él una furia silenciosa y un deseo irrefrenable de superación.

De muy joven comenzó a desarrollar una complexión física imponente, que complementaba con exigentes rutinas de ejercicio físico. A los 14 años abrazó las artes marciales, llegando a ser cinturón negro sexto Dan en karate estilo Kyokushinkai conquistando los campeonatos europeos de 1980 y 1981. Sus padres no querían que por cultivar su físico descuidara su formación académica, Hans demostró ser una mente brillante atrapada en el cuerpo de un titán. Su cerebro asimilaba conocimientos a una velocidad asombrosa, la ingeniería química era un océano donde Hans se movía con una soltura propia de los genios.

Pese a una breve interrupción del servicio militar sueco, Hans se graduó con honores en el Instituto Real Sueco de Tecnología y luego obtuvo un máster en ingeniería química en la Universidad de Estocolmo. Durante un postgrado en Universidad de Sídney llegó a la cúspide académica; recibió la prestigiosa ‘Beca Fulbright’ para estudiar una maestría en matemáticas en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la meca de la ciencia. En esos pasillos de Boston lo esperaba un futuro brillante como científico. Nadie, ni el propio Hans, imaginaba que el destino le tenía reservada una pirueta grotesca y brillante.

Su estadía en Australia no solo le abrió las puertas del MIT. Su economía era precaria y para ayudarse consiguió un trabajo temporal como seguridad en una discoteca de Sidney. Una noche se presentó la cantante jamaiquina Grace Jones que lo contrató como seguridad personal para toda la gira. Grace y Hans iniciaron un romance que duró 4 años.

Instalado en Boston, Hans no quería que las aulas del MIT marchitaran su físico, entrenaba de sol a sol y no tenía tiempo libre. Para que se distendiera, Grace Jones lo invita a un viaje a New York donde le presenta a su amigo Warren Robertson, un productor cinematográfico. Robertson le propone a modo de juego presentarse en las oficinas de United Artists para un casting. Hans concurrió, pero no pasó de la puerta, fue rechazado por ser muy alto. Robertson indignado llamó a John Herzfeld, director de Stallone en varios filmes y amigo personal de la estrella para que le diera otra oportunidad. Hans no estaba preparado para lo que ocurriría allí; una revolución de la cultura pop.

Sylvester Stallone buscaba un antagonista para la cuarta entrega de Rocky, soñaba con un atleta de mármol que pareciera tallado en un laboratorio de la Unión Soviética. Cuando Stallone vio entrar a Hans a su oficina de Los Ángeles quedó impactado, sus 110 kilogramos distribuidos en sus 1.96 metros de altura eran el antagonista ideal para Rocky. Sin saberlo, Lundgren le decía adiós a los laboratorios para brillar frente a los reflectores de Hollywood. Nacía la leyenda de ‘Ivan Drago’, pero antes un detalle, Stallone le recomendó cambiar el impersonal Hans por Dolph.

Durante el rodaje de Rocky IV, Stallone sentía que las escenas sobre el ring eran muy falsas y quiso darles realismo. Eso no era una buena idea con Dolph Lundgren. Le dijo que durante 45 segundos le daría libertad total de movimientos e intentara darle el mejor golpe que pudiera para mandarlo a la lona. Solo pasaron 5 segundos cuando Lundgren le dio un tremendo derechazo al pecho de Stallone que cayó fulminado. Intentó seguir rodando, pero se retiró del set muy dolorido, un par de horas después ingresaba a terapia intensiva donde permanecería por más de una semana. El golpe de Dolph hizo que el corazón de Sylvester se estrellara contra el esternón inflamándolo y generando una presión arterial sistólica de 260. Cuando Stallone regresó al set se abrazó con Dolph y le rogó que la próxima vez que le pida una estupidez no lo obedezca.

Dolph Lundgren nunca sería un candidato al Oscar, pero hablaba con fluides 6 idiomas (sueco, inglés, alemán, francés, español y japonés) tenía modales refinados y un estado físico envidiable. Una gema para cualquier productor de películas de acción. Hollywood pronto se devoró a este genio con un coeficiente intelectual de 160 y lo encasilló como un héroe de acción… nada mal. Le dijo adiós a los tubos de ensayo y a publicaciones en revistas científicas para portar ametralladoras de utilería y balbucear remanidos cliche. Y lo hizo feliz de la vida, no cualquiera encarna a He-Man.

Dolph actuó en más de 100 películas entre las que se destacan ‘Rocky IV’, ‘Masters of the Universe’, ‘Red Scorpion’, ‘The Punisher’, ‘Universal Soldier’, ‘Aquaman’ y la saga ‘The Expendables’. Su experiencia en deportes de alto rendimiento y liderazgo llevaron a que fuera designado capitán del equipo estadounidense de Pentatlón para los juegos olímpicos de Atlanta 1996. Hoy es una figura reconocida mundialmente y referente de películas de acción y artes marciales, por ello recorre el mundo dando conferencias sobre las bondades del ejercicio físico responsable. En 2023 superó milagrosamente un cáncer de riñón avanzado. El gran legado de Dolph Lundgren es que sí se puede ser un erudito y un guerrero.

spot_img
spot_img
spot_imgspot_img
spot_img
spot_img
Últimas noticias

Catamarca: otra condena contra el exintendente Epidio Guaraz, ahora por abuso de autoridad

La Justicia condenó hoy al exintendente de Santa Rosa, Ramón Elpidio Guaraz, a la pena de un año y...

Relacionadas

spot_img