Daniel Hadad definió a Sergio Massa como el dirigente que mejor conoce el Estado y destacó su rapidez para aprender. Al día siguiente, el exministro le devolvió el elogio y planteó que el empresario tiene que ser considerado en el escenario político que viene. Los gestos se produjeron mientras Hadad mantiene abierta la posibilidad de competir en 2027 y Massa participa de las conversaciones sobre el futuro del peronismo. Por ahora, no hay confirmación de un acuerdo ni de una candidatura compartida.
Hadad habló de Massa durante una entrevista televisiva con Pamela David. Consultado por las posibles figuras presidenciales de la oposición, dijo que el exministro le “impresiona” por el conocimiento que tiene de la política nacional y del funcionamiento del Estado.
“No conozco político que conozca lo que pasa en Jujuy, quién es el dirigente de Jujuy, y a la vez lo que pasa en Tierra del Fuego, quién está en la oposición de Tierra del Fuego, y lo que pasa en el Banco Interamericano de Desarrollo y quién es el que autoriza o no los créditos para Argentina”, afirmó.
Sin embargo, Hadad señaló que la principal virtud de Massa es su capacidad para incorporar conocimientos. Recordó que, cuando le habló de inteligencia artificial, volvió a verlo dos o tres meses después y sintió que el dirigente “le estaba dando clase”. “La virtud es que es el tipo que aprende más rápido”, resumió.
La respuesta de Massa se conoció al día siguiente. Según un reporte sobre una reunión con legisladores del Frente Renovador, el exministro dijo: “Hadad tiene corazón peronista y cabeza desarrollista, hay que mirarlo en el escenario que viene”. También habría pedido a dirigentes del interior que evaluaran la posibilidad de acercarlo a una construcción política más amplia.
Los elogios cruzados tienen una lectura que va más allá de la cortesía. Hadad puso en valor una de las credenciales políticas de Massa: su experiencia de gestión y su conocimiento de la administración pública y del territorio. En un escenario de reacomodamientos rumbo a 2027, ese reconocimiento vuelve a ubicar al líder del Frente Renovador entre los dirigentes con capacidad para disputar un lugar en la oposición.
La devolución de Massa también puede interpretarse como una invitación a que Hadad pase de ser mencionado como un posible candidato externo a participar de una conversación política concreta. Al definirlo como alguien con “corazón peronista y cabeza desarrollista”, le atribuyó un perfil que podría vincular al peronismo con sectores empresarios y con votantes que no se identifican plenamente con las estructuras partidarias tradicionales.
Para Massa, el acercamiento podría servir para ampliar el espacio y mostrar una búsqueda de renovación. Para Hadad, el respaldo de un dirigente con experiencia electoral y estructura partidaria podría ofrecer una vía para explorar una candidatura nacional. Esa posibilidad surge de las declaraciones y de la versión sobre la reunión del Frente Renovador, pero no equivale a un acuerdo confirmado.
El contexto también ayuda a entender por qué las palabras de Hadad tuvieron repercusión. El empresario no descartó competir por la Presidencia, aunque dijo que todavía no tomó una decisión. Sostuvo que antes necesita conocer las reglas electorales y cuestionó la eliminación de las PASO, porque, a su entender, puede dificultar la aparición de nuevas figuras políticas.
En esa misma línea, planteó que Patricia Bullrich podría pedirle al presidente Javier Milei que habilite una interna. Hadad sostuvo que una competencia de ese tipo incluso podría fortalecer al oficialismo. También defendió el disenso y el pluralismo, y cuestionó que las redes sociales se conviertan en el principal terreno de disputa política.
Ese planteo deja una tensión abierta en su propio posicionamiento. Hadad se presenta como una figura que podría llegar desde afuera de la política, pero al mismo tiempo reconoce la importancia de la experiencia estatal que atribuye a Massa. La valoración puede expresar una preferencia por dirigentes capaces de combinar conocimiento de gestión, diálogo y apertura a otros sectores; todavía no se traduce en una propuesta programática común.
Massa, por su parte, podría buscar que el empresario sea parte de una alternativa más amplia, con llegada a sectores moderados y desarrollistas. La frase también permite leer un intento de presentarlo como una figura compatible con el peronismo, aunque no necesariamente formada dentro de sus estructuras. Esa estrategia podría contribuir a ampliar la oferta electoral del espacio, pero su viabilidad dependerá de que haya coincidencias políticas y una decisión de Hadad de involucrarse.
El intercambio, por ahora, dejó señales y especulaciones, pero no definiciones. Hadad no confirmó que será candidato y Massa no anunció un acuerdo con él. La posibilidad de un acercamiento quedó instalada en la conversación política de 2027, en medio de la búsqueda de nuevos liderazgos y de una alternativa capaz de discutir con el oficialismo y con las distintas corrientes del peronismo.








