La siguiente, es una publicación textual del sito de Facebook “Con los chicos, no, con los docentes tampoco”:
La historia de Fernando es fácil de resumir, joven Docente excelente alumno del Conservatorio. Pianista. Para ayudarse en sus estudios tomó unas suplencias en un Jardin de Infantes de Tigre.
Y entonces cayó la denuncia. Y pasó lo habitual (es un modus operandi), juntada de padres, tumulto, fue detenido, golpeado, robado. casa incendiada y estuvieron a punto de matar a su padre. Lo que siguió tambien es habitual, negativa del Tribunal a escuchar a Docentes ni a valorar LAS PRUEBAS, y fue condenado a 16 años de prisión pero… CUAL ES LA VERDAD???
Todos los padres coincidieron en afirmar que, Fernando había abusado de sus hijos en EL MISMO PERÍODO en que el Docente se encontraba con licencia de ART COMPROBADA, por una afonía feroz que lo mantenía mudo y LEJOS DE LA ESCUELA.
Para abusar de un niño hay que estar cuerpo presente…
Uds. se preguntarán como puede ser algo así??? Es facil de explicar si se tiene en cuenta que, la Jueza de la causa fue JULIETA MAKINTASH quien, a partir de su actuación en el caso Maradona fue destituida POR UNANIMIDAD por el Consejo de la Magistratura, con la prohibición expresa de ejercer cargos en el Poder Judicial de por vida.
Motivos??: El tribunal probó que Makintach recurrió a falsedades, mentiras deliberadas y negaciones públicas respecto a hechos que estaban objetivamente PROBADOS .
EXACTAMENTE lo mismo que ella hizo en la causa de Fernando…
La indignidad y la soberbia de la Justicia hacen estas cosas. Al dia de hoy, esta mujer enfrenta un proceso penal abierto por los delitos de cohecho pasivo, malversación de fondos públicos, peculado e incumplimiento de los deberes de funcionario público…
Y Fernando??? el sigue encarcelado y se le niega la libertad condicional a la que tiene DERECHO porque las psicólogas de la prisión insisten en obligarlo a aceptar que estuvo DONDE NO ESTUVO… Tiene nuevo Abogado, esperamos que la luz lo ilumine para impulsar revisión de esta causa infame…
Un caso reciente:
Teatrista, escritor y Docente en Balcarce. Un ejemplo mas de como la comunidad se organiza en torno de lo que consideran justo. Les mostramos un collage de amor, abrazo y confianza y sus palabras:
“Mi vida expuesta, mi nombre condenado socialmente”, así relata Nito el calvario vivido cuando un llamado telefónico lo alertó de la denuncia en su contra y paralizó su vida.
Un año y medio apartado de la Docencia. El acoso en redes y la condena social que lleva al aislamiento.
¿Quien responde ante el daño producido? y lo mas importante ¿como se vuelve a enseñar sin miedo? Intentaré seguir mi camino, por quienes resistimos la violencia, por la rabia de no poder defenderse y por todos los que creemos que algo aún puede cambiar…

Ley Facu: el antecedente del joven docente que se quitó la vida por una falsa denuncia
Quien era este chico en cuyo recuerdo se inspira la LEY FACU que lleva su nombre??
Facundo Díaz tenía 27 años. Era profesor de música en el Jardín de Infantes Nº 44 de Río Gallegos. Tocaba el ukelele. Daba clase. Jugaba al fútbol en la Liga de los Barrios. No era un expediente. Era un pibe de Rio Gallegos.
El 3 de septiembre de 2019 una madre lo denunció por presunto abuso sexual a un alumno. El 4 de octubre el Consejo Provincial de Educación lo apartó del cargo. Nunca hubo acusación formal. Nunca hubo imputación. Hubo sumario, rumor y abandono.
En los grupos de padres corrió una sentencia previa al juicio: que el profesor había violado a un chico. Lo dijeron con nombre y apellido. Hasta filtraron el número de expediente. Las compañeras del jardín firmaron una nota: creían en Facu. Nadie lo acompañó a su casa el día que lo sacaron del aula. Lo fue a buscar su padre.
Las redes lo destrozaron.
El 2 de noviembre de 2019 Facundo se metió a la ría. Lo encontraron sin vida en la costanera. ADOSAC paró. Hubo reclamo en el izamiento de la bandera. Una compañera lo dijo sin maquillaje: “Lo mataron los rumores y el abandono”.
DÍAS DESPUES, la Cámara Gesell y las pericias —de la defensa y del gabinete— coincidieron: no había indicios de abuso. Lo que sí apareció fue un cuadro vinculado a un trastorno del desarrollo del niño. Facundo ya estaba muerto. La inocencia llegó con el cuerpo en la morgue.
Eso es el núcleo de esta historia: el Estado se apuró para apartarlo y se durmió para contenerlo. El protocolo protegió a la institución. No protegió al docente.
Fue entonces cuando, el corazón destrozado de una madre Graciela Riquelme y una excelente Abogada, la Dra. Elba Soria se unieron para convertir el nombre de Facu en bandera de Justicia.
La Ley Facu no le devuelve el ukelele al Jardín 44. No le devuelve el hijo a Graciela. Lo que hace, si el Estado no la vacía, es interrumpir una cadena: denuncia, rumor, soledad, ría.
El recinto votó. La madre peleó siete años. El docente no volvió.









