La industria textil argentina profundizó su contracción durante 2026 y acumuló una caída del 22,6% en los primeros siete meses del año, en comparación con el mismo período de 2025, según un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
El retroceso de la producción tuvo un fuerte impacto sobre el empleo. De acuerdo con los datos difundidos por la entidad, el sector acumula 28.322 puestos de trabajo perdidos desde diciembre de 2023.
La actividad textil también se encuentra entre los sectores industriales con menor utilización de su capacidad productiva. En julio, las fábricas operaron con apenas el 45,3% de su capacidad instalada, por debajo del promedio del conjunto de la industria.
El escenario combina una menor demanda interna, dificultades para sostener los niveles de producción y una creciente competencia de productos importados y de plataformas internacionales de comercio electrónico.








