Lorena Vega asumió uno de los papeles más complejos de Cautiva, la miniserie argentina de Flow que aborda una historia de abusos dentro de un convento de clausura de Nogoyá. La actriz interpreta a Cecilia, una madre superiora que utiliza su posición de autoridad para someter a Clara, el personaje interpretado por Carolina Kopelioff, a castigos, aislamiento y maltrato.
La producción, dirigida por Paula Hernández y Jazmín Stuart, sigue a una joven de 18 años que ingresa a una orden religiosa en busca de refugio. La trama recorre su permanencia en el convento, los años de violencia y el proceso que atraviesa después de escapar. La historia está narrada en tres tiempos y se desarrolla a lo largo de seis episodios.

Aunque la ficción toma como punto de partida una denuncia que se hizo pública en 2016 en Nogoyá, la serie no realiza una reconstrucción literal de aquel caso. El relato construye un universo propio alrededor de los personajes y de las situaciones de violencia que atraviesa la protagonista.
Lorena Vega y el desafío de interpretar a una madre superiora
Para Vega, interpretar a Cecilia implicó investigar el caso real y comprender el particular universo en el que se desarrolla la historia. La actriz contó que revisó testimonios, documentales y libros relacionados con los hechos antes y durante el rodaje. También buscó referencias en otras ficciones, entre ellas La extraña dama, para encontrar determinados tonos del género.

“No era un personaje más. Me parecía muy desafiante porque esta es una ficción singular. Tiene drama, suspenso y momentos de terror”, explicó a Teleshow la actriz al hablar sobre su personaje.
Vega señaló que Cecilia representa una villana diferente a las habituales porque ejerce su poder dentro de un ámbito cerrado y prácticamente inaccesible para el exterior.

“Cecilia es una villana no tradicional porque habita un mundo que resulta bastante desconocido. No es fácil acceder a un convento de clausura y esa condición se ve en la serie: es un universo muy aislado”, sostuvo.
La actriz también explicó que el carácter religioso de la institución era un elemento central para construir la autoridad de su personaje.
“Dentro de este género, ser una monja y una madre superiora de temer era un condimento atípico. La autoridad de ella está atravesada por ese mundo cerrado”, afirmó.

Un convento construido para la ficción
Uno de los aspectos destacados de Cautiva es la ambientación. Gran parte de la historia transcurre dentro del convento, un espacio que fue recreado especialmente para la producción.

El escenario se construyó a partir de una antigua iglesia perteneciente a otra confesión religiosa, que fue reconstruida y adaptada para convertirse en el convento de la serie.
“Por momentos parecía que estábamos en un convento real, pero era una construcción hecha para la ficción”, contó Vega.
La actriz destacó además el trabajo de las directoras Paula Hernández y Jazmín Stuart y el compromiso del equipo durante el rodaje. Según relató, ambas aportaron distintas miradas a una historia que combina drama, suspenso y elementos de terror.
El vínculo entre Lorena Vega y Carolina Kopelioff
La relación entre Cecilia y Clara constituye uno de los ejes de la ficción. Antes de realizar la prueba conjunta, Vega y Kopelioff se reunieron para preparar la escena y definir la dinámica entre sus personajes.
“Nos juntamos antes para ir las dos preparadas”, recordó Vega, quien explicó que ambas necesitaban llegar a la audición con una idea clara del vínculo que debían construir.
Una vez seleccionadas para los papeles, el trabajo continuó durante el rodaje debido a la complejidad de las escenas que compartían. “Las dos nos teníamos que ayudar mucho. Para ambas era importante hacerlo y encontrar el tono de esas escenas”, explicó la actriz.
El contacto con la sobreviviente que inspiró la historia
Uno de los aspectos más sensibles del proceso fue el contacto de Vega con Silvia Albarenque, la sobreviviente cuya experiencia inspiró el universo de la ficción. La actriz no solo pudo conversar con ella, sino que aseguró que continúa en contacto y que Albarenque visitó el set en más de una oportunidad.
“Sí. No solo hablé con ella: sigo en contacto. Vino al set más de una vez. También estoy en contacto con uno de sus hermanos”, contó Vega.
La intérprete explicó que ese vínculo fue importante para acercarse a una historia marcada por la violencia y evitar una mirada superficial sobre los hechos. “Es una historia muy sensible y para mí era importante el intercambio”, señaló.








