Los salarios aumentaron 2,8% en julio y volvieron a ganarle a la inflación de ese mismo mes, según consignó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
En el desglose por sectores, todos los tipos de salario terminaron por encima del Índice de Precios al Cosnumidor (IPC) de julio, que fue del 2,1%. El alza general estuvo influenciada debido a las subas de 2,3% en el sector privado registrado, 3% en el sector público y 3,9% en el sector privado no registrado.
En términos interanules, el alza fue de 36,2%, por lo que también terminó por encima de la inflación en ese período.
Así, el índice de salarios registró su cuarto mes consecutivo con un alza superior al de la inflación, lo que demuestra que —en términos generales— recuperan poder de compra real.
“Para las empresas, el dato confirma que la desaceleración no viene en línea recta. Hay meses que repuntan, y el presupuesto de nómina tiene que tener margen para absorberlos”, explicó Luciana Mosquera, HR & Payroll Senior Manager de TMF Group.
El acumulado del año tuvo una variación positiva de 21,8%, por lo que también finalizó por encima del IPC en el período enero-julio (19,3%).
La baja en la tasa inflacionaria también favorece a la recuperación de los salarios. Diego Piccardo, economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, explica el impacto que produce: “Al subir los precios más lentamente, los aumentos salariales pueden traducirse en una recuperación del poder adquisitivo“.
Desempeño por sector
En particular, todas las secciones terminaron por encima del IPC del séptimo mes. El del privado no registrado fue el de mayor impulso, con 3,9%, siguiendo con la tendencia de terminar cómodamente por encima del costo de vida.
Le siguieron ambos del sector registrado: en primer lugar, el del sector público, con un incremento del 3%, y en último lugar quedaron los del privado registrado (2,3%). Sobre este último, es el segundo mes consecutivo que se posiciona por encima de la inflación mensual.
“Aunque las subas sean más moderadas que hace unos meses, las compañías con procesos de nómina ordenados son las que pueden anticipar el impacto y mantener previsibilidad sobre el costo laboral“, comentó Mosquera.
Respecto a los sectores provinciales y nacionales, ambos terminaron por encima del costo de vida de julio. El primero aumentó 3,2% y 30,4% interanual; el segundo subió 3,9% y 27,5% interanual.
Las variaciones acumuladas respecto de diciembre del año anterior fueron de 18,1% para el público nacional y de 20% para el público provincial.
“El dato de julio confirma que la desaceleración salarial continúa, pero también que las empresas no pueden gestionar sus costos tomando únicamente el promedio de la economía. La composición de la nómina, los convenios aplicables y la estrategia de talento siguen siendo los factores que realmente determinan el costo laboral”, concluyeron desde TMF Group.








