Franco Colapinto ya cumplió dos años desde su debut en la Fórmula 1, que se produjo el 1° de septiembre de 2024 en Monza, a bordo de un Williams. En ese día inolvidable selló una gran actuación en el Gran Premio de Italia y logró un 12° puesto que no estaba en los planes de nadie.
El próximo domingo volverá a vivir la experiencia al mando del Alpine tras el anuncio de su renovación para la temporada 2027 de la Máxima.
¿Pero cómo fue aquella competencia que marcó el regreso de un argentino a la máxima categoría después de más de dos décadas? El pilarense desplegó una tarea muy inteligente, prolija y sin fisuras a lo largo de las 53 vueltas en el mítico circuito, que consagró ganadora a la Ferrari de Charles Leclerc y generó el delirio de los tifosi que no veían triunfar allí al Cavallino Rampante desde hacía cinco años.
Colapinto largó en la novena fila de la grilla y quedó 18°, detrás de Lance Stroll y por delante de Valtteri Bottas. A la altura del giro número 13 se encontraba en la posición 12, sin haberse detenido para cambiar los neumáticos medios con los que arrancó.
Gasly, domado
Ya en el giro 21 y con gomas nuevas, sobrepasó a Stroll y se colocó decimosexto. Pero el punto más alto de su faena se produjo en la vuelta 30 cuando realizó una gran maniobra para pasar al Alpine de Pierre Gasly, hoy su compañero de equipo, y quedar decimoquinto.
La polémica orden de Alpine
En 2025, ya como piloto de Alpine, Colapinto tuvo una prolija carrera en el Gran Premio de Monza de la Fórmula 1, donde terminó 17°, mientras que su compañero Pierre Gasly fue 16°.
En un domingo con una enorme victoria para Max Verstappen con Red Bull, pero sin grandes emociones para la escudería francesa, llamó la atención una orden en el final para el argentino que favoreció al francés cuando ninguno de los dos peleaba por los puntos.
“Ok, tenemos que cambiar de coche en la curva 8. Urgente, cambiar de coche, curva 8, urgente”, fue la orden de su ingeniero, Stuart Barlow, para que le ceda su posición a Gasly.
Una decisión que despertó polémica por la urgencia en un domingo en el que ninguno de los dos tenía chances de sumar puntos.








