Los terremotos registrados recientemente en Venezuela y Colombia volvieron a generar preguntas sobre el riesgo sísmico en Argentina. La explicación del riesgo sísmico en el oeste argentino está relacionada con la dinámica de las placas tectónicas. La Placa de Nazca se introduce por debajo de la Placa Sudamericana, en un proceso conocido como subducción.
Ese fenómeno genera acumulación de energía en la corteza terrestre. Cuando esa energía se libera repentinamente a través de una falla, se produce un terremoto.

Según explicó el sismólogo Gustavo Ortiz, en toda la cordillera de los Andes existen registros de grandes eventos sísmicos. En el caso de San Juan, por ejemplo, se han registrado movimientos cercanos a los 6 grados de magnitud.
El INPRES señala además que el 80% de los eventos sísmicos del país ocurre a más de 100 kilómetros de profundidad, mientras que el 20% restante se origina a menos de 40 kilómetros. Estos últimos son los que históricamente provocaron los mayores daños.
El riesgo sísmico argentino está concentrado en el oeste
El mapa nacional muestra que las áreas de mayor peligrosidad se concentran principalmente en el oeste argentino. El sector de mayor peligrosidad, zona 4, comprende el sur de San Juan y el norte de Mendoza.
También aparecen otras áreas relevantes en el centro de Mendoza, el norte y este de San Juan, el oeste de La Rioja y parte del noroeste de San Luis.

¿Puede predecirse un terremoto?
La ciencia no puede anticipar cuándo ocurrirá un sismo relevante ni establecer con precisión el lugar exacto de un futuro terremoto.
Los mapas de peligrosidad permiten identificar las regiones con mayor probabilidad de registrar movimientos intensos y sirven para establecer criterios de construcción y prevención, pero no permiten fijar una fecha para un terremoto.
Los antecedentes históricos muestran la importancia de mantener el monitoreo. En Argentina, los terremotos de Mendoza de 1861 y San Juan de 1944 marcaron los episodios sísmicos más graves del país. En 1977, además, San Juan registró un inusual “doblete sísmico”: dos terremotos principales separados por apenas treinta segundos.








