a sospechosa de 25 años declaró ante los agentes policiales luego de que su pareja ingresara con una herida de arma blanca en el tórax. Los familiares de la víctima denunciaron un historial de agresiones físicas constantes.
Una joven de 25 años confesó ante las autoridades policiales haber asesinado a puñaladas a su novio en la provincia de Chaco. La principal acusada por el homicidio de Matías Julián Álvarez Guardia declaró ante los agentes que la interrogaron en el centro de salud donde la víctima ingresó en grave estado. La fiscal de la causa, Ana González de Pacce, trabaja en la reconstrucción de la secuencia para esclarecer los detalles del hecho que conmocionó a la comunidad local.
El hecho se desencadenó cuando la víctima, de 29 años, ingresó de urgencia al hospital Julio C. Perrando con una herida grave por arma blanca en el tórax del lado derecho. A pesar del esfuerzo de los médicos que lo operaron de inmediato, el joven falleció a las pocas horas. En el mismo centro asistencial, la policía entrevistó a la novia, Victoria Luz Cantero, quien admitió la autoría del ataque. Según reveló la fiscal, la joven detalló la situación ante los oficiales: “Hubo una pelea. Yo me defendí y reaccioné”.
La investigación preliminar determinó que la agresión ocurrió en la sala de entrada de la vivienda que compartían. Los peritos judiciales constataron que el cuerpo de la víctima presentaba múltiples heridas de arma blanca, las cuales habrían sido efectuadas con un cuchillo tipo tramontina con mango de color negro. Además, los investigadores analizan una denuncia previa de las hermanas de la víctima por un presunto robo de joyas y dinero, mientras avanzan con la revisión de las cámaras de seguridad del barrio.
Las denuncias de la familia y los posteos violentos
Los familiares de Álvarez Guardia señalaron que la pareja mantenía una relación conflictiva y que el joven sufría violencia física de manera habitual. Su hermana, Leticia, relató los intentos de la familia por advertirle sobre la situación: “Victoria era muy conocida de la familia. Compartíamos reuniones. Siempre era bien recibida. Yo no me metía en la relación, pero hablaba con mi hermano para que viera lo que estaba pasando”.
La hermana recordó que la víctima intentaba ocultar las marcas de los ataques físicos que sufría en la convivencia cotidiana: “Le decíamos: ‘Julián, ya te arañó’. Yo lo descubrí porque, cuando algo le pasaba, siempre se tapaba la cara”. En otra oportunidad, el joven apareció con lesiones visibles, pero evitaba denunciar a su pareja por cuestiones personales: “Otro día apareció con una piña en el ojo. Él me lo negaba, pero después me terminaba confesando que ella le pegaba. Decía que nunca le iba a pegar a ella porque era mujer y porque era la hermana de su mejor amigo”.
Tras conocerse el fallecimiento, otra de las hermanas de la víctima, Noelia Guardia, volcó su dolor en las redes sociales para exigir celeridad en la causa judicial: “¡Que nadie se olvide de esta asesina, me mató a mi hermano! Pido justicia por Julián”. La querella familiar aportó capturas de pantalla de los perfiles de la detenida, donde solía compartir mensajes que promovían la violencia armada. En una de sus publicaciones en Facebook, Cantero había escrito: “No entiendo las que llevan un Labubu en el bolso, yo llevaría una Glock”. En esa misma línea, la acusada expresaba en otra de sus cuentas: “Solo quiero amar y maltratar al mismo hombre el resto de mi vida”, mientras que en la plataforma TikTok publicaba advertencias explícitas: “Nunca le voy a prohibir nada a mi hombre porque él es libre de escoger donde quiere que le encaje el cuchillo”.








