Joaquín Panichelli continúa con la recuperación de la lesión de ligamentos que sufrió en marzo durante un entrenamiento con la Selección Argentina. Durante una emisión en vivo desde la tranquilidad de su casa, y muy distendido, relató con detalles la tristeza que vivió durante esas jornadas, contando detalles hasta hoy desconocidos junto con el plantel y su capitán Lionel Messi a la cabeza.
Con cuatro meses de recuperación, casi a la mitad del tiempo para poder regresar al campo de juego, el delantero de Racing de Estrasburgo narró el momento en que sucedió: “Esa tarde entrenamos en el predio, fue una acción normal. Yo al momento sabía que algo había pasado. Me asusté, sabía que podía ser el cruzado. Te hacen la prueba y los médicos ya saben. Me acuerdo de Dani, el doctor de la Selección, que es un tipazo, decirle: ‘Dale, Dani, decímelo ahora si ya sabés’. Él hizo muy bien su trabajo de tranquilizarme e ir a la enfermería y ahí decirme que claramente era el ligamento. Yo le decía eso porque en ese trayecto de la cancha a la enfermería siempre tenés una esperanza de que fue un mal movimiento y nada más”.
“De la enfermería nos vamos a hacer los estudios a la noche. Por supuesto, estaba roto internamente. No paraba de llorar. No soy alguien que suela llorar. Una vez que vos sabés que vas a estar muchos meses afuera, no pude aguantar y empecé a llorar. Una hora destruido, llorando como un nene”, con el atacante, quien a su vez recordó la reacción de sus compañeros de la Selección: “Cuando terminó el entrenamiento fueron todos a la enfermería. Entraron todos. Desde Leo a Rodrigo, Otamendi, Tagliafico, Enzo, el Colo, todos”.
“Al otro día, cuando fui al predio y me cruzo con los chicos, me daba un poco de vergüenza porque no podía levantar la cabeza por llorar. No podía ni hablar. Me daba muchísima vergüenza que tuviera que ir y ellos me vieron ahí tirado llorando. Pasaron todos y no me podía levantar para charlar. El éxito de esta Selección y el proceso es por estos gestos que tienen con todos los chicos. Al partido del otro día salieron con la camiseta y la bandera. Eso, aunque sea para mí, fue muy motivante esos primeros días”, cerró Panichelli.








