Tras afrontar la crisis política más severa de sus últimos años de gestión, el presidente de la Fifa, Gianni Infantino, anunció este viernes la cancelación definitiva del proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE). La iniciativa, que buscaba ceder la operación y los derechos comerciales de sus competencias a un vehículo privado para maximizar ingresos, fue retirada de forma abrupta luego de una feroz resistencia encabezada por la Uefa y la Concacaf.
El conflicto escaló luego de que las principales confederaciones amenazaran con una medida drástica: autoexcluirse de las competencias oficiales de la Fifa, incluyendo la Copa del Mundo, si el plan de privatización comercial seguía adelante.
A pesar de que el presidente Gianni Infantino había defendido el proyecto mediante un mensaje grabado, argumentando que se trataba de una estrategia para “aprovechar el valor comercial no explotado del fútbol” y redistribuir mayores fondos a las federaciones miembro, la grieta política se volvió insostenible.
A través de un comunicado firmado por el propio Infantino, el organismo rector del fútbol mundial reconoció el desgaste de las negociaciones y confirmó el fin del proyecto:
“El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo fortalecer a nuestras Asociaciones Miembro… Sin embargo, tras escuchar atentamente todas las opiniones, ha quedado claro que el proyecto ha creado divisiones de una naturaleza que ya no benefician al objetivo inicial. En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante.”
Con esta decisión, la Fifa busca pausar la escalada del conflicto y reabrir canales de diálogo. Infantino concluyó su mensaje señalando que en las próximas semanas convocará a todas las partes interesadas con el objetivo de “reunir a la familia del fútbol en un espíritu de interés compartido” y seguir buscando fórmulas de financiamiento que no fragmenten la gobernanza del deporte rey.








